La Lotería del Niño comenzó en 1941, pero en 1942 se transformó en una auténtica loteria extraordinaria con su propia personalidad. El Sorteo del Niño se transformó en la segunda gran Lotería Nacional de España, después de la Lotería de Navidad, que se lleva a cabo una vez al año el 22 de diciembre.
El primer sorteo de la lotería tenía cuatro conjuntos de 42.000 billetes, y cada billete se dividió en diez partes. El precio de cada décimo fue de 15 pesetas. Ese año, se vendieron un total de 166.668 billetes, el 93% de los números disponibles para la compra.
Al principio, la estructura de premios de la Lotería del Niño contenía cinco premios principales:
el primer premio garantizaba a su ganador 500.000 pesetas,
el segundo premio tenía un valor de 300.000 pesetas,
el tercer premio valía 150.000 pesetas,
el cuarto premio valía 75.000 pesetas, y
el quinto premio era de 50.000 pesetas
En 1942, la cantidad de billetes para la Lotería del Niño cambió a tres conjuntos de 56.000 billetes cada uno y cada décimo se vendía en 25 pesetas.