Cómo los grandes ganadores de lotería han gastado su dinero | theLotter
 
 
 

Cómo los grandes ganadores de lotería han gastado su dinero

01 sep. 2014

Los premios de las loterías más grandes del mundo, tales como la lotería Powerball de EEUU, la lotería Mega Millions de Estados Unidos y la lotería EuroMillones de Europa, son muy cuantiosos. Alcanzan para viajar, comprar varios autos y casas múltiples, donar grandes porciones de dinero a organizaciones de beneficencia o a personas necesitadas, invertir en nuevas empresas y mucho más. Y después de todo eso, el dinero sigue sobrando. ¡Entérese de qué han hecho con su dinero los ganadores más grandes de las loterías internacionales y aproveche la posibilidad de probar su suerte y jugar a la lotería online para convertirse en uno de ellos!

Chris y Colin Weir ganan €185 millones en EuroMillones

Chris y Colin Weir ganan €185 millones en EuroMillones

El 12 de julio de 2011, Chris y Colin Weir se hicieron millonarios de la noche a la mañana: la pareja escocesa proveniente de Largs acertó a los siete números ganadores de la lotería EuroMillones y ganó un espectacular premio de €185 millones (£161 millones), el premio más grande entregado hasta la fecha por la lotería europea. Inmediatamente después de enterarse sobre el premio, la pareja expresó que no tendría ningún problema en gastar esa enorme cantidad de dinero. Colin deseaba asistir a una temporada de fútbol de su equipo preferido - el Barcelona - y viajar a la Gran Muralla China y a Ayers Rock en Australia. Por su parte, Chris quería comprar un nuevo coche y adquirir dos propiedades para vacacionar en lugares exóticos del mundo. Otro deseo inmediato de la pareja era dar dinero a sus familiares y amigos y dedicar una parte del dinero a la beneficencia.

Con el correr del tiempo, se vio que la pareja Weir cumplió sus promesas. En noviembre de 2011, los Weir compraron una flota de coches nuevos para sus amigos, entre los cuales se encontraban un Mercedes de £80.000 y seis Suzuki nuevos, que eran para regalárselos a las personas más cercanas a ellos. Regalaron su casa por un valor de £180.000 a sus vecinos cuando se cambiaron a su casa nueva. También auspiciaron a un piloto de carreras llamado Gregor Ramsay. El joven de 15 años espera convertirse en piloto de Fórmula 1 en el futuro y los Weir lo apoyaron cuando se dieron cuenta de que el muchacho tenía un gran talento y estaba luchando arduamente por conseguir apoyo financiero. Además, Chris y Colin ayudaron a recaudar £50.000 para que Ross Wilson, un joven de 15 años, asistiera a una academia de tenis en Barcelona. El muchacho es de la misma ciudad que los Weir y la pareja estaba muy feliz de poder ayudar a un deportista joven y prometedor.

Su generosidad no se detuvo allí: financiaron una nueva pierna ortopédica para Kieran Maxwell. La pareja de millonarios tomó medidas después de enterarse de que el chico batallaba con una forma muy peculiar de cáncer que se llama sarcoma de Ewing, causa por la cual se vio obligado a amputar su pierna izquierda. Otra obra de beneficencia en que incurrió la pareja fue la donación de £130.000 para ayudar a construir un centro de arte comunitario en Inverclyde y, aun así, los Weir siguen teniendo planes de establecer un fondo de beneficencia para seguir compartiendo su buena suerte.

Algunos años después de ganar el enorme premio de EuroMillones, en plena campaña del referéndum escocés, los Weir donaron un total de £3,5 millones a la campaña en pro de la independencia de Escocia - Yes Scotland -, monto que representa un 79% de los fondos que posee la institución en la actualidad.

Premio de la lotería Mega Millions por US$656 millones es repartido entre tres afortunados ganadores

Premio de la lotería Mega Millions por un monto de US$656 millones es repartido entre tres afortunados boletos ganadores y es el bote récord del mundo

El sorteo más grande del mundo tuvo lugar el 30 de marzo de 2012, provocando una locura por los billetes de Mega Millions, loteria de fama mundial. A medida que el bote crecía a grandes pasos, los jugadores y los aficionados a la lotería comenzaban a preguntarse si habría algún ganador del enorme premio o si éste seguiría acumulándose. Finalmente, el viernes 6 de abril de 2012, el primero de los tres ganadores de Kansas apareció a cobrar su parte del premio: 218,6 millones de dólares. La ley de Kansas permite que los ganadores de lotería permanezcan en el anonimato y ése es el motivo por el cual el mundo nunca conoció la identidad de este afortunado ganador de Mega Millions.

Pero el mundo de la lotería pudo identificar a los ganadores de Maryland: tres profesores del sistema escolar público de Maryland que se autodenominaron "Los Tres Amigos". Estos ganadores - una mujer de veinte años, otra de cincuenta y un hombre de cuarenta - compraron un total de sesenta boletos en tres lugares diferentes, incluida la tienda 7-Eleven donde adquirieron las combinaciones ganadoras: ¡una inversión de US$20 por persona terminó dándoles un fruto de US$35 millones a cada uno! Antes de ganar el premio, los tres afortunados ganadores de Maryland tenían que trabajar en varios empleos para sobrevivir y este premio les vino a cambiar la vida sorpresivamente.

La más joven de los tres amigos era quien tenía en su poder el boleto ganador - los 60 boletos que habían comprado los amigos estaban dispersos por el suelo de su casa - en el momento en que se anunciaron los números ganadores y comprobó los resultados inmediatamente. Apenas se dio cuenta de que eran los ganadores, llamó a sus amigos, los fue a visitar y pusieron el boleto ganador en la caja fuerte en la casa de su madre hasta que llegara el momento de cobrarlo. Decidieron optar por la opción de un solo pago: US$158 millones para los tres, que después de los impuestos, quedó en US$105 millones, es decir, 35 millones de dólares para cada uno.

Luego de acreditarse que ellos eran los ganadores de este gran premio histórico de Mega Millions, cada uno expresó el deseo de llevar a cabo planes diferentes: el hombre ayudaría a sus hijos con los gastos universitarios, pagaría su casa y compraría una casa para su hermana; la más joven se iría de viaje por Europa junto a su hermano con una mochila en los hombros; y la otra mujer viajaría por los viñedos de Italia. Pero el estado de Maryland también ganó y se llevó su parte: recibió US$13 millones para apoyar a las buenas causas al interior del estado y los ganadores deseaban que este dinero se destinara a las arcas de la educación pública.

Los otros ganadores del bote récord, Merle y Patricia Butler, se quedaron toda la noche despiertos viendo las noticias y navegando por Internet para averiguar con cuántos ganadores más tendrían que compartir su premio luego de descubrir que habían ganado. Cuando se corrió la voz en Red Bud, Illinois, que en esta ciudad había caído un premio de la lotería Mega Millions, los amigos le preguntaban a Merle, bromeando, si había ganado. No sabían que esa era la verdad.

Antes de ganar el premio, Merle se había jubilado luego de trabajar durante 25 años en la empresa de seguros General American Life Insurance en St. Louis. Su esposa, Patricia, había trabajado en el departamento de IT de Edward Jones y también era jubilada.

El 18 de abril, la pareja de jubilados se presentó a cobrar su premio por un valor de US$111 millones en un solo pago después de los impuestos y todo ello gracias a una inversión de apenas 3 dólares - que pagaron por un boleto de lotería comprado en la tienda Motomart de Red Bud el 28 de marzo -. Lo primero que se les vino a la cabeza luego de ganar el premio fue la idea de pensar en cómo iban a invertir y utilizar el dinero, en lugar de gastarlo. Por supuesto, apenas terminaran de organizar sus planes financieros, los Butler tomarían unas largas vacaciones en algún lugar de su interés. Y, además, ayudarían financieramente a sus hijos y nietos.

En el momento de recibir el premio expresaron que no se querían mudar de la pequeña ciudad en Illinois donde estaban radicados hace muchísimos años. Vivían en la misma casa desde 1977: "Conocemos a todo el mundo en Red Bud. Somos 3.700 (personas). Es una comunidad agradable, cómoda, orientada a la familia. Nos gusta mucho vivir aquí. Hemos vivido aquí mucho tiempo". Pero posteriormente se supo que se habían comprado una mansión en Sarasota, Florida, por un valor de 7,5 millones de dólares, el precio más alto pagado por una propiedad en la historia de Sarasota hasta la fecha. La casa es de 2.570 metros cuadrados y tiene otros varios lujos. Además, crearon una fundación de beneficencia en su ciudad natal, Red Bud, cuyo fin es la filantropía.

Gloria MacKenzie gana US$590,5 millones en la lotería Powerball de EEUU

Gloria MacKenzie gana US$590,5 millones en la lotería Powerball de EEUU

Si no hubiera sido por el gesto cortés de la clienta que estaba esperando en la cola del supermercado Publix un puesto antes que Gloria MacKenzie, ella no se habría convertido en la ganadora del bote de lotería más grande del mundo entregado a un solo boleto. Mindy Crandell, la clienta educada que esperaba delante de Gloria MacKenzie aquel día antes del sorteo de la lotería Powerball, no podría haber imaginado que el hecho de darle el lugar a la anciana que estaba detrás de ella, significaba renunciar a un bote récord de US$590,5 millones. Con ese simple acto de amabilidad, la señora de 84 años, de Zephyrhills, Florida, tuvo un vuelco impresionante en su vida, alterando su futuro de una manera que no podría haber imaginado antes de ganarse el bote de Powerball ese histórico día 18 de mayo de 2013. MacKenzie optó por recibir un pago único de US$370 millones, que se convirtió en US$278 millones después de los impuestos. Dividió su fortuna con su hijo Scott MacKenzie, quien estaba presente cuando ella compró el boleto de lotería por el que pagó apenas dos dólares.

Se ve que Gloria seguirá teniendo una vida más o menos modesta luego de haber ganado la lotería Powerball, pues casi un mes después de embolsarse el enorme premio, se le vio celebrando en el modesto restaurante Joe’s Crab Shack cerca de su casa en Jacksonville, Florida, junto a su hijo Scott, de 57 años y su pareja Jerry Cruz, de 65. La celebración costó 22,99 dólares y constó de una deliciosa comida de cangrejos - nada tan lujoso, por lo demás -. Posteriormente se les vio almorzando en el café Crazy Egg, donde el elemento más caro del menú tiene un precio de 10,99 dólares. A los pocos días, se le vio de compras en Walmart - una modesta tienda de los Estados Unidos -, considerando que con su fortuna podría haber ido de compras a Chanel o Dolce y Gabana.

Lo primero que hizo Gloria MacKenzie fue cambiar su modesta casa de una habitación - por la que pagaba mensualmente un arriendo - por una amplia propiedad de 5 habitaciones en 590 metros cuadrados construidos ubicada en la cancha de golf de Glen Kernan Country Club en Jacksonville. Pagó US$1.175.000 por esta mansión y es una hermosa casa de dos pisos con vista a un lago.

Como obra de beneficencia, destinó dos millones de dólares a la reparación del techo del colegio Schenck, en East Millinocket, Maine. Esta fue la escuela a la cual asistieron sus hijos y en la cual su hija ha estado enseñando durante 39 años. El techo de la escuela tenía un problema de filtración de agua, motivo por el cual, con el pasar de tiempo, asistían cada vez menos estudiantes. Además, creó un fondo de beneficencia cuyo fin es destinar más recursos a la comunidad en la que la anciana ha vivido durante tantos años. Si ella no hubiera donado tal cantidad de dinero para la reparación del techo del colegio, el destino de éste hubiera sido cerrar en un futuro cercano.

La anciana tiene dos hijos, Larry y Scott, dos hijas, Melinda y Jaimie, cuatro nietos, Matthew, Alex, Scott y Lindsay y dos bisnietos, Victoria y Ethan. Fuera de haber compartido su premio con su hijo Scott, no se sabe si ha repartido su fortuna con el resto de su familia.